Cultura del Vino/ Viña
El Viñedo
Bodega Carabal, desde sus orígenes, ha tenido muy claros sus objetivos. Por esta razón, lo primero que Bodega Carabal hizo fue definir los 3 vinos que deseaba obtener, y en base a ellos, se planificó al detalle la plantación de la viña y la construcción de la bodega.
Entre los años 2003 y 2006 se plantaron 52 hectáreas de viña, utilizando distintas variedades de uva, clones, portainjertos y marcos de plantación, resultando un verdadero campo de experimentación con 35 parcelas diferenciadas.
Por esta razón, el viñedo de Bodega Carabal está dividido en tres zonas, cada una de ellas destinada a producir un vino distinto. Para cada una de esas parcelas se han escogido las variedades y su reparto porcentual, la capacidad productiva del clon, la densidad de plantación y el marco, e incluso el manejo, con el fin de conseguir así el vino deseado.
El primer viñedo está destinado a producir un vino de corta crianza en barrica, rico y frutal (PONER NOMBRE); el segundo produce un vino más serio y complejo con mayor crianza en barrica (PONER NOMBRE) y el tercero, un ensamblaje de distintas variedades y de poca producción, que sólo se produce en los mejores años de cosecha (PONER NOMBRE).
Las Variedades
Las variedades de vid plantadas son Syrah, Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Graciano. En Carabal se han incluido variedades de ciclo largo, buscando maduraciones largas y completas gracias a un singular manejo de la vegetación y del agua.
El Suelo y el Clima
El suelo sobre el que se dispone el viñedo corresponde a una formación geológica denominada raña, formada por conglomerados de arcillas y cantos rodados de cuarcita.
El clima es mediterráneo, con veranos muy calurosos y secos, e inviernos suaves. Las precipitaciones se concentran fundamentalmente en otoño y primavera, y rondan los 800 mm. anuales.
Sistemas de Conducción
Los viñedos destinados a la producción de los vinos más jóvenes se conducen en espaldera, buscando un sistema totalmente mecanizable. Una formación alta permite mantener la zona de racimos alejada del suelo, y junto con una superficie foliar elevada, consiguen alargar las maduraciones y paliar los efectos del clima.
Una pequeña parte del viñedo se conduce en sprawl con el objetivo de tener sombreados los racimos y lograr una exposición solar más razonada y gradual en la vegetación. De este viñedo y sólo de las mejores añadas, se podrá elaborar un vino especial.
Cuidado del viñedo (Calendario: Podas, maduración, floración, vendimia….)
El manejo del viñedo comienza con la poda de invierno o poda en seco con la que se disponen las yemas para conseguir una producción contenida y uniformemente repartida. Esta poda siempre tiene su continuación con una poda en verde que se realiza cuando los pámpanos tienen unos pocos centímetros de longitud y permite ajustar fielmente la carga deseada.
Entre mediados y finales de mayo se produce la floración, y a finales de julio y principios de agosto el envero.
A partir de este momento, el descenso de las temperaturas nocturnas provoca una variación térmica importante entre el día y la noche que permite una mejor maduración de los componentes polifenólicos de la uva.
Finalmente, durante el mes de septiembre, y generalmente la primera quincena de octubre, se desarrolla la vendimia.